Gracias anticipadas, Lucía, por tu generosidad, por tu receta, por tu mesa y por tu manera de mantener encendida la llama familiar.
Vínculos adultos, pactos, reciprocidad y cuidado. Archivo de mis relaciones centrales: Alippi García y Cía. Eje de mi obra, mi método y mi economía simbólica.
lunes, 25 de mayo de 2026
Comunidad — Locro de Lujo en Casa de Lucía
jueves, 7 de mayo de 2026
A mis tres hermanas
Hoy quiero dejar asentado algo que no siempre se dice en voz alta: mi vida ha sido sostenida, en gran parte, por mis tres hermanas carnales. Cada una, desde su modo y su carácter, ha ocupado un lugar decisivo en mi historia adulta, especialmente en los años más difíciles.
Lucía es, desde hace tiempo, la hermana mayor total. Cuando Juan Arturo y María Irene faltaron, tomó la posta sin pedir permiso ni esperar reconocimiento. Fue la primera persona a la que acudí cuando estuve más quebrado que nunca y necesité un apoyo judicial. No dudó un instante: aceptó con responsabilidad, con honor y con una lealtad que no se negocia. Me abrió su casa en todas las circunstancias: cuando estaba mal, cuando había que celebrar, cuando quería compartir su familia, cuando debía alojarme después de mis internaciones hasta que los médicos me autorizaran a volver a casa. Su corazón enorme la lleva a protegerme incluso más de lo que yo tolero, y sí, eso generó roces. Pero es su forma de amar, y yo la reconozco.
Alejandra, cuyo nombre significa “la protectora del hombre”, fue nombrada por la justicia como mi segundo apoyo y siempre estuvo ahí para sostener a Lucía en los momentos más tensos. Me permitió dejar atrás los alquileres al donarme el usufructo vitalicio del Clermont, aun teniendo todo el derecho del mundo a cobrarme la mitad. Durante mi matrimonio con Ely, me tomó como referente de paciente que hace las cosas bien y trató de transmitirle algo de eso a su marido, que también padecía bipolaridad. En estos últimos años se consolidó como co‑apoyo formal y real. También me alojó cuando lo necesité. Y, como mis otras hermanas, siempre me invitó a todo, aun sabiendo que yo vivía cortado.
Georgina, aunque no es co‑apoyo judicial, en los hechos opera como tal. Ha sido la hermana que más ha cuidado mi socialización y mi esparcimiento: cafés, bares, charlas largas, visitas frecuentes, ravioles inolvidables. Con ella comparto temas que solo nosotros dos entendemos, y ahí encontramos una complicidad que no se fuerza ni se explica.
La participación de Georgina en la manera como resolvimos la herencia de nuestros padres, El Bolivar, y el modo como devino todo resultó crucial para que tanto ella como yo hoy podemos gozar de nuestros departamentos propios. ¡Gracias!
Dedicatoria final
Exequias para Pericles, el Guerrero de los Muiño Alippi
Hoy, en esta noche en que la casa de Lucía parece más grande y más silenciosa, despedimos a Pericles , caniche micro toy, guerrero diminut...
-
Hoy, en esta noche en que la casa de Lucía parece más grande y más silenciosa, despedimos a Pericles , caniche micro toy, guerrero diminut...
-
La Reconciliación Adulta: Comisión Directiva y Merced En estos días viví una escena que vale la pena compartir porque muestra cómo funciona ...
-
🜄 Integración de TODO lo dicho sobre Herpie (para la entrada del Maestro Símbolo y la futura entrada del Maestro Herpie) 1. Su sello maya...

